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Santo Domingo, R. D., jueves, 14 de enero de 2010
A raíz de las devastaciones producidas por el poderoso
terremoto que sacudió a Haití durante la tarde de
ayer, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos
Días, tanto a través de su oficina central en Salt
Lake City, Utah, como de la oficina del Caribe ubicada en el
país, se prepara para movilizar personal y recursos a fin de
hacer evaluaciones y asistir en la terrible situación que
acontece a los hermanos haitianos.
A nivel internacional, dos aviones partirán a partir del
próximo jueves - uno desde Denver y el otro desde Miami -
para llevar alrededor de 80,000 libras de alimentos y recursos para
atender emergencias, tales como tiendas de campaña, lonas,
botellas plásticas con filtros de agua integrados y
suministros médicos donados por la Iglesia, los cuales
serán distribuidos localmente a través de la
organización internacional de ayuda "Food for the
Poor" (Comida para los pobres).
"Acompañamos al pueblo haitiano en esta tragedia y
esperamos poder ser un ente activo, no solo para llevar consuelo
espiritual y emocional durante esta catástrofe, sino servir
toda la ayuda posible, pues los cristianos somos los primeros
llamados a tender una mano amiga a nuestros hermanos.", expreso
Rafael G. Gutierrez, Director de Asuntos Públicos de la
Iglesia en el Caribe.
La Iglesia anuncio también el envío por tierra de
paquetes de higiene y suministros para recién nacidos,
particularmente porque las necesidades inmediatas se centran en la
atención primaria, tal como refugiar a los sobrevivientes,
brindar asistencia médica a los heridos, alimentar a los
afectados y mantenerlos hidratados. Otros esfuerzos adicionales se
realizaran en coordinación con organizaciones y agencias
locales de ayuda humanitaria.
Hasta donde ha sido posible, los líderes locales de la
Iglesia en Haití reportan que los misioneros de la Iglesia
prestando servicio allí están a salvo, y los
edificios de la Iglesia se encuentran intactos. Se continuaran los
esfuerzos por determinar la condición de otros miembros de
la Iglesia en las áreas afectadas.
Muchos miembros de la Iglesia en Republica Dominicana se han
ofrecido para ayudar con los esfuerzos de asistencia de la Iglesia.
Por ahora, se ha pedido unir sus corazones en oración por
las personas que se encuentran aun en peligro, mientras los
líderes de la Iglesia determinan la mejor manera de ayudar.
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