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Salt Lake City, Utah, martes, 23 de febrero de 2010
Católicos y Santos de los Últimos Días son
importantes socios en la defensa de la libertad religiosa ante el
público. Este fue el mensaje de su Eminencia el
Cardenal Francis George dado en la Universidad de Brigham Young
ante miles de estudiantes, profesores y otros que sintonizaron por
internet y satélite dicha reunión. Dos de los
apóstoles de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los
Últimos Días, los élderes M. Russell Ballard y
Quentin L. Cook, estuvieron presentes durante su discurso,
igualmente el Obispo John C. Wester de la Diócesis
católica de Salt Lake City.
Su Eminencia el Cardenal Francis George habló a los
estudiantes de la Universidad de Brigham Young sobre la libertad
religiosa. El presidente de BYU Cecil O. Samuelson lo
presentó ante los estudiantes.
En su mensaje, el Cardenal George explicó que la libertad
religiosa no se puede reducir a la simple libertad de
adoración o aún a la libertad de conciencia, sino
que los individuos y los grupos religiosos deben tener el
derecho de ejercer su influencia públicamente.
"La lección en la historia de los Estados Unidos es que
las iglesias y otros grupos religiosos prosperan en una
nación y en un orden social que respeta la libertad
religiosa y reconocen que el gobierno civil jamás se deben
interponer entre la conciencia y las prácticas religiosas de
sus ciudadanos y Dios Altísimo", dijo.
Hablando de la asociación que Católicos y mormones
tienen en la defensa de la libertad religiosa, el Cardenal George
reconoció: "a veces nuestra defensa común hará
que uno de nosotros sea blanco por parte de elementos intolerantes"
pero enfatizando que tales acciones no deben impedir que las
religiones hagan oir su voz. "En los próximos
años, las coaliciones interreligiosas formadas para defender
los derechos de conciencia para los individuos e instituciones
religiosas podrían llegar a ser un bastión importante
en contra de la marea de fuerzas que trabajan para reducir la
religión en una realidad puramente privada en nuestros
gobiernos y sociedades".
El Cardenal George señaló que "la sociedad no
está basada en individuos sino en familias, en madres y
padres con deberes y obligaciones para con sus hijos, en hijos que
aprenden como ser humanos, en la escuela del amor, cual es la
familia, la cual nos dice que individualmente no somos el centro
del mundo".
El también elogió el desarrollo de la
relación entre la Iglesia Católica y La Iglesia de
Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y sus
esfuerzos conjuntos, tales como proveer socorro a los pobres y
necesitados y combatir la pornografía.
"Personalmente estoy agradecido que después de 180
años de vivir mayormente alejados los unos de los otros,
Católicos y Santos de los Últimos Días hemos
empezado a vernos unos a otros como socios dignos de confianza en
la defensa de los principios morales compartidos y la
promoción del bien común de nuestro amado
país", dijo.
"Nuestras iglesias tienen diferentes historias y sistemas
de creencias y prácticas, aunque reconocemos un punto de
referencia en común en la persona y el evangelio de
Jesucristo".
El Cardenal George es presidente de la Conferencia de Obispos
católicos de los Estados Unidos y el primero originario de
Chicago en llegar a ser arzobispo de la ciudad. Preside a
más de 2.3 millones de Católicos en la
Arquidiócesis de Chicago.
Mientras permaneció en Utah para discursar en la
Universidad de Brigham Young, el Cardenal George visitó la
biblioteca de Historia Familiar y la Manzana del Templo y se
reunió brevemente con la Primera Presidencia, luego con
otros altos líderes en la sede de la Iglesia.
"Fue un placer recibir al Cardenal George en la cabecera
de la Iglesia y en BYU," dijo Elder M. Russell Ballard del
Quórum de los Doce Apóstoles. "El es un hombre
de gran fe y capacidad y yo disfruté de la oportunidad de
hablar con él de los valores e intereses que
compartimos".
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